Cuatro claves para reinventarse

Detrás de palabras como innovación, detrás de las grandes estrategias de nuestras empresas, siempre hay personas. Personas a las que cada vez más a menudo se les pide que se comporten de forma diferente a como lo habían hecho en el pasado.

Más habitualmente de lo que podríamos pensar, de forma optimista las organizaciones piensan que las personas implicadas en el cambio serán capaces de asumir nuevos comportamientos. Pero todos sabemos que esto no siempre será lo que sucederá y se produce un nuevo fenómeno de aceleración de la caducidad profesional.

En el nuevo siglo XXI cada vez más profesionales son más conscientes de que su desempeño actual no garantiza su desempeño futuro y que debe construir puentes entre el presente y el futuro, invirtiendo cada vez más en futuro que casi no puede predecir.

Sabemos que deberemos reinventarnos, sólo será cuestión de esperar. Pero ¿qué hacemos para prepararnos nosotros o ayudar a otros a que se preparen? ¿Podemos ser activos en nuestro proceso de reinvención personal?

Reinventarse de forma proactiva tiene una doble dificultad: saber cuánto tiempo debemos invertir para nuevos escenarios de futuro difíciles de predecir, pero sobre todo dónde hacerlo.

Para adentrarnos en el noble propósito de “invertir en uno mismo”, sin duda la más importante de todas las inversiones, te proponemos que utilices un sencillo modelo de desempeño personal que consta de cuatro áreas de intervención:

  1. Puesto de trabajo. ¿Se necesitará lo que sé hacer? A menudo será necesario que olvidemos el nombre del puesto de trabajo: no es importante cómo se llama tu puesto, lo importante es qué sabes hacer. La mayoría de puestos/profesiones son cada vez más dinámicos, muchos puestos aparecerán y desaparecerán sin más. Por ello, más bien se trata de entender cómo evolucionar como persona en un entorno profesional conservando  aquellas cosas que “quieres y sabes hacer” y consideras esenciales: “el núcleo profesional” que quieres conservar. Algo a veces más relacionado con experiencia, deseos y aspiraciones que con tareas o nombres de puestos en una empresa. No te preguntes: ¿cómo evolucionará mi puesto?, pregúntate: ¿se necesitará mi experiencia? Profesionales de referencia, redes sociales, instituciones pueden ayudar a encontrar respuesta a esta pregunta.
  2. Conocimientos. ¿Sé hacerlo?  Deberemos asegurar que aprendemos rápido todo aquello que esté relacionado con la parte valiosa de nuestro “núcleo profesional”, tan rápido como nuestro entorno avanza. Si es posible, algo más rápido que los demás. Aunque la caducidad será un gran problema, no lo será la información, no al menos por su escasez, si acaso por su abundancia. Cualquier profesional tiene una enorme sobrecarga de información, la única forma de evitar la “infoxicación” será utilizar filtros adecuados. Somos y evolucionamos en función de lo que nuestra red profesional lo hace. Se trata, pues, de seleccionar bien nuestros nodos de información y tomar referentes que marquen guías y caminos y buscar estas guías o conocimiento relevantes e intentar profundizar en ellos. 
  3. Competencias. ¿Puedo hacerlo? Las competencias profesionales avanzan rápidamente. Sobrevivir en el inicio del siglo XXI sabemos que requiere de nuevas competencias que antaño pudieron ser inadaptativas: autonomía, pensamiento crítico, adaptabilidad, emprendimiento… ¿Qué necesitaremos para sobrevivir a mediados de siglo? Cada profesión tendrá sus claves, pero la preparación en competencias incluso en las más blandas como las competencias sociales y emocionales será necesaria. Las competencias exigen entrenamientos  más sofisticados que quizás la lectura no te dará. Éste sin duda será el campo de batalla de los nuevos profesionales, la exigencia será probablemente competencial, que es donde nuestra capacidad de desaprendizaje y aprendizaje es más compleja: utiliza talleres, quizás coachs, mentors, entrénate en tu día a día, sal de tu zona de confort.
  4. Motivación. ¿Quiero hacerlo? El motor del modelo de desempeño son las emociones, los motivos, la energía que ponemos en nuestra vida profesional, no sólo para conseguir un adecuado desempeño actual, sino energía para invertir en un futuro incierto. La desorientación, la excesiva presión y ausencia de liderazgo junto con situaciones empresariales “nocivas” de nuestras organizaciones “quema” la energía de muchas personas. No sólo la energía que puede destinar a aquellas organizaciones a las que sirve, sino su energía vital. Somos seres más emocionales y espirituales de lo que a priori pudiera parecer. Y a menudo podemos quemarnos profesionalmente en una empresa y perder los motivos y la abundancia de energía que requiere nuestro reaprendizaje profesional. Para reinventarse hacen falta coraje y energía, pero sobre todo un sueño que te guíe. Cuidarse emocionalmente, no perder el gusto por lo que haces, soñar despierto, mantener el nivel de flow o exigencia adecuado es probablemente el primer factor de éxito. Ningún trabajo merece que pierdas tu energía profesional, no lo permitas.

Éstas pueden ser las bases de un modelo de desempeño que nos permita evolucionar y reinventarnos, asegurar que nuestro rendimiento esté alineado con el cambio omnipresente en nuestro día a día.

El éxito profesional es cada vez más de aquéllos que sueñan que son dueños de su destino, que buscan las herramientas para reinventarse, que saben que se están preparando para trabajos que no existen. La adaptación profesional requiere eliminar el miedo que provoca la libertad de elegir en un entorno incierto, donde lo único cierto es que nuestras profesiones tal y como las conocemos desaparecerán.

 

Esta entrada también la puedes encontrar en mi página de Contunegocio

11 comentarios to “Cuatro claves para reinventarse”

  1. 4 claves para reinventarse | maspsicologia.com Says:

    […] VGallardo | Supervivencia Directiva Subscribe to comments Versión PDF | Comentarios | Trackback | Post Tags: adaptabilidad, autonomía, emprendimiento, liderazgo, pensamiento crítico, Psicologia Organizacional, Supervivencia Directiva, VGallardo […]

  2. caboso Says:

    Cierto… añade la dificultad frente a la necesidad en la reinvención profesional… las trabas de nuestra administración… inventa una nueva forma de subsistir, y encontrarás miles de impedimentos legales para realizarlos, por mucha experiencia que poseas en el sector…

    Es cierto que hay profesiones y títulos tan estúpidos, que solo han servido para mantener entretenida a nuestra juventud.

    La economía de base y las trabas del sistema, son las peores lacras. Todo el mundo vive a costa del consumo del otro… y lo básico, los gastos básicos, superan con creces las cifras que los ciudadanos medios podemos percibir… soluciones hay, miles, pero hay que cambiar el sistema, que nos dice que “todo está prohibido” y debemos pagar o desgraciar años de vida para obtener una titulación o permisos para ejercitar… pues, como decías, el futuro es incierto y hay que estar con los cambios de cada época, que casi siempre, conllevará cambio de profesión o actividad a desarrollar.

    Hoy puedo ser leñador, mañana albañil, pasado pintor y el próximo mes ayudar a cualquier profesional… ¿cómo lo hago si todo está prohibido? ¿Cada vez que cambie de curso mis necesidades invierto unos años en una carrera o pago al gobierno para que me faculte?

    Si cambia el sistema, la gente reinventará, pero si nuestro gobierno no cambia su actitud con afanes recaudatorios… esto no se va a solucionar tan fácilmente.

    Saludos… ;-)

  3. JC Says:

    Efectivamente, Revolución es el nombre de lo que acabas de expresar con mucho acierto

  4. No seas el daño colateral de la innovación « SUPERVIVENCIA DIRECTIVA |sólo el cambio permanece Says:

    […] son los cuatro movilizadores del desempeño, los nuevos mecanismos de gestión intangibles, que forman parte de las herramientas con las que […]

  5. rolando Says:

    Hoy en día las empresas no solo están bombardeadas por mercados que cada día tiene mas movimientos, mas cambios, sino que hay que estar revisando constantemente las estrategias, los objetivos y esto nos convierte en ser mas Competitivo + Más innovadores; este nuevo escenario definitivamente como tu muy bien lo mencionas hace que se acelere la caducidad profesional. Sin embargo la frase REINVENTARSE(Águila) se convierte en una herramienta importante y por ello las cuatro claves que has compartido con todos y por ello te agradezco encierran una manera muy practica y buena de ser ingenieros y extender un puente entre el presente y futuro y de esta manera desacelerar un poco la caducidad profesional.
    Saludos y recibe un fuerte abrazo a la distancia.

  6. Teletrabajo en Red » Blog Archive » No seas el daño colateral de la innovación Says:

    […] son los cuatro movilizadores del desempeño, los nuevos mecanismos de gestión intangibles, que forman parte de las herramientas con las que […]

  7. Javier de Segundo Says:

    Reinventarse a partir de los cuarenta, esa es la clave… cuando tienes la suficiente experiencia y también la capacidad de volver a ilusionarte… pero el problema a superar es que también es “alrededor de los cuarenta” cuando nuestro grado de fatiga es mayor…


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