No dejes que tu empresa gestione tu talento

La gestión del talento humano será sin duda la revolución de este siglo que tendrán que asumir las empresas. La Era de la innovación y su brutal competitividad hará que “el talento” de las personas sea gestionado de la forma más “racional posible”. Pero eso será el futuro. En la actualidad los sistemas de gestión del desarrollo de personas suelen ser inexistentes y cuando existen mayoritariamente no suelen funcionar.

La gestión del propio talento será sin duda otra revolución que deberá asumir cualquier profesional y especial los directivos. Para ello es imprescindible que no dejes este aspecto en las manos de tu empresa, este error generalmente será nefasto y podrá acabar prematuramente con tu carrera como profesional.

La gestión del desempeño y otros nefastos sistemas empresariales

Después de implantar decenas de sistemas de gestión de talento (desempeño, potencial, matrices de competencias, carreras salariales y profesionales) en algunas de las principales empresas de este país te puedo decir que en las dos últimas décadas estos aspectos han evolucionado de forma impresionante positiva en nuestras organizaciones, pero el camino recorrido es claramente insuficiente.

Hay caminos que hay andar despacio y esto es así la mayoría de las empresas, de las grandes empresas que sólo han podido incorporar de forma ineficiente la mayoría de las tecnologías que se han ido desarrollando. De las medianas y pequeñas que es donde esta la mayoría de los profesionales es mejor no hablar. Así los sistemas más extendidos como los sistemas de gestión del desempeño cuyo objetivo final debería perseguir el desarrollo de los profesionales de una organización mayoritariamente no funcionan, y en están en el límite de ser desmotivadores, y casi nunca favorecen el desarrollo personal. La formación, especialmente en el propio puesto, el mentoring, los grupos de práctica o los programas de altos potenciales por hablar sólo de algunas técnicas no suelen estar incorporados en nuestra cultura empresarial.

Hemos aprendido mucho en los últimos años sobre “como no hay que hacer las cosas”. Después de fracasos repetidos creo que los profesionales de RRHH estaremos más preparados que nunca para poder introducir de forma más eficaz este tipo de tecnologías, y además será obligatorio desarrollar de nuevas, quizás algunas aprovechando herramientas 2.0.. Sólo estamos en el inicio de una profesión que promete ser apasionante para los que nos dedicamos a ello.

El futuro será el futuro y la realidad es la realidad. Y lo cierto es que las empresas más que desarrollar a sus profesionales pueden quemar el potencial creativo y de desarrollo de las personas. Pero por otra parte cada vez son  y, sobretodo, serán más exigentes con sus profesionales, a los cuáles puede que “involuntariamente” no hayan desarrollado y, en el peor de los casos, lo hayan inutilizado, pero a los que exigirán más. Por ello, es una irresponsabiidad dejar tu desarrollo en manos de tu empresa, es algo demasiado importante para dejarlo en manos de inexpertos o de aquellos cuyo objetivo básico no suele ser mejorar tu profesionalidad.

Las carreras profesionales se gestionan en las empresas

Lo cierto es que casi todo lo que aprendemos lo aprendemos en nuestras empresas, la mayoría de nuestras habilidades las ejercemos en nuestras empresas.

Hay reglas que sabemos todos pero que a veces convienen ser recordadas y la regla básica del desarrollo es bastante sencilla: tú eres, tu mejor proyecto profesional. Si eres bueno profesionalmente es por que has ido teniendo proyectos profesionales sucesivos que han exigido el máximo de ti.

Por tanto el objetivo es igualmente sencillo se trata de intentar gestionar y aprender lo máximo de lo que haces en tu empresa y hacer que esto sea progresivo.

Para ello te propongo tres bases para gestionar tu propio talento:

  1. Debes estar en constante movimiento: En el tema de las carreras profesionales caminar despacito es básico, las prisas no son buenas, y esto se debe hacer con paciencia, pero, lo cierto es que aunque haya que caminar despacio, esta prohibido quedarse parado. Por ello, será necesario que de vez en cuando abandones tu empresa. Los profesionales exitosos suelen elegir sus empresas, no son las empresas las que los eligen a ellos. La crisis puede hacer más lento el camino pero no deberá ser el fin de la parada.
  2. Convierteté en un experto en desarrrollo: No puedes hacer depender tu éxito de si tu empresa utiliza o no los mejores sistemas de desarrollo o tiene o no los mejores profesionales que te permitan tu propio desarrollo. Tu debes ser el máximo experto sobre tu talento. Tienes que conocer mejor que nadie tus puntos débiles y fuertes, tus motivaciones y competencias. Debe saber cómo se desbloquean las emociones para cambiar de hábitos que te pueden permitir nuevos pasos profesionales. Internet te ofrece de forma gratuita los mejores expertos del mundo, las librerías están llenas de libros cada vez más profesionalizados sobre como gestionar tu carrera profesional, ahora existen más “coachs” que nunca, más escuelas profesionales que nunca,.. que por cierto ahora no tienen crisis.
  3. Invierte: En el desarrollo personal no hay atajos, y su principal problema es su brutal coste económico y de tiempo, recursos muy escasos. Cambiar de empresa no se suele hacer con “facilidad” a no ser que estés en una situación económica muy cómoda. Ello exige a lo largo de tu vida, a no ser que seas millonario, vivir por debajo de tus posibilidades. Es algo que la mayoría de las personas psicológicamente no podemos percibir, no podemos percibir que el miedo de no pagar la hipoteca nos hace ser más conservadores y nos impide saltar o arriesgarnos. El coste de oportunidad exige dedicar tiempo a estudiar (años de coste de oportunidad y tiempo) y al desarrollo de habilidades y de conocimientos de una forma constante exige un enorme coste en tiempo.

Las empresas inteligentes desarrollarán y gestionarán el talento

Las empresas sabemos que los profesionales ya saben que se tienen que inventar constantemente y que se pasarán su vida buscando su mejora profesional en las empresas que les permitan su desarrollo profesional y personal. Ningún profesional habrá necesitado leer este Post para conocer lo evidente.

Pero por si fuera poco complejo los profesionales del futuro, de las llamadas generaciones Y, a pesar de la crisis, además buscan transcendencia en sus trabajos y la asocian a su desarrollo profesional ya que confunden su trabajo con su vida y no están dispuesto a quemar su vida por dinero, y si lo hacen se sienten más miserables.

Por ello creo que nos queda por ver en las empresas un fascinante cambio de modelo y que los próximos años serán sin duda increíbles. Las organizaciones del futuro tendrán que convertirse en expertos de dar “empleabilidad”, es decir, desarrollo a sus trabajadores por una doble razón:

  • la primera la hemos comentado, los profesionales buenos serán más fieles a su carrera profesional que a sus empresas y será nefasto y complicado que los mejores se vayan a otras empresas buscando desarrollo y sentido a su trabajo,
  • pero la segunda, más importante y peligrosa, es que los de dentro que no estén desarrollados podrían querer quedarse. La hipercompetitividad exigirá un elemento humano brutalmente competitivo (que haga más por menos) y permitirá a pocas empresas tener personas menos desarrolladas que la competencia.

Mientras se acerca ese futuro que viene para sorprendernos a todos y, quien sabe, quizás traiga empresas que gestionen de forma más eficiente el talento de sus profesionales con sistemas enormemente mucho más precisos, te sugiero que no dejes que tu empresa gestione el tuyo. De hecho este será el motor del cambio empresarial del futuro, será lo que los profesionales más audaces harán y lo que obligará a las empresas a cambiar.

Te sugiero que te conviertas en un verdadero “experto” de gestionar tu propio talento. Lo puedes hacer por que tienes maravillosos sueños profesionales que no te quieres perder, por que quieres ser feliz en un trabajo en el que sentirte realizado, lo puedes hacer por que puedes tener miedo a perder tu trabajo, por que quieres conseguir uno o por que simplemente es la inversión más rentable. Pero, lo que ya sabemos es los que consiguen lo que quieren son aquellos que no dejan en manos del destino lo que ellos pueden controlar ¿se puede controlar nuestro destino profesional?

13 comentarios to “No dejes que tu empresa gestione tu talento”

  1. Ianina Says:

    Va a ser un a camino difícil de recorrer, donde profesionales iremos migrando de empresa en empresa hasta encontrar aquella que nos permita demostrar nuestro talento y potenciarlo.
    Y hasta que los CEOs no consideren a los RRHH como fuente de ventaja competitiva que permiten implementar la estrategia corporativa y que esta sea sostenible, esta migración va a continuar. Y, hasta que este cambio de mentalidad no se produzca, continuaremos en la búsqueda de “nuestro lugar en el mundo”.
    Excelente Post!
    Saludos

  2. @ramonbalterra Says:

    Muy bueno!! Me encanto!
    Hay mucho “potencial” que se quedó a vivir en el elogio conocido hasta que este desapareció. Y con el, la supuesta evolución de la persona. A mi me pasó. Ahora siempre recomiendo “detecta cuándo salir”.

  3. Cristina Says:

    “…los que consiguen lo que quieren son aquéllos que no dejan en manos del destino lo que ellos pueden controlar ¿se puede controlar nuestro destino profesional?”

    Me encanta este post!

  4. Alex Says:

    Un reto brutal el que tenemos delante, ser nuestros propios constructores. Puede parecer de película, pero más de uno necesitará un ‘mentor’ que detecte sus fortalezas y debilidades, Máxime con la época de infoxicación que vivimos. El cambio que vive el directivo de rrhh es igualmente brutal, se ha pasado de ogro con látigo a facilitador del cambio. De hecho hay empresas que creen que el talento es cosa de ciencia ficción: hay que cambiarlas o evitarlas. O el olor a quemado se notará a kilómetros.

  5. Francisco Marco-Serrano Says:

    Mirad a los deportistas de élite, serían un buen ejemplo de gestión del propio talento, pero una vez han pasado por un proceso de formación previo (p.e. la cantera) y alguien les ha dado una oportunidad (p.e. tus primeros equipos en juvenil, 2ªB, etc.), hasta que alguien les ‘descubre’… y entonces empiezan a gestionar su propio talento, aunque con un mix por parte de la empresa (entrenador, preparador físico…). Eso sí, con su propio agente.

    Ahora bien, ni todos los deportes son iguales (por equipos, parejas, en solitario, etc), ni todos los equipos son iguales, ni todas las categorías exigen lo mismo…

    ¿Creéis que nos sirve la metáfora para seguir comentando el texto?.

  6. Yolanda Says:

    Acabo de aterrizar en este grupo y sólo he leído un par de artículos, pero me parece que dan en el clavo. Si nosotros no nos preocupamos de gestionar nuestra carrera, la empresa tampoco tiene porqué hacerlo (más aún si tiene un montón de empleados como nosotros).
    Además, cada uno conoce (o debería conocer) sus aspiraciones y motivaciones dentro de un puesto y moverse en consecuencia.

    Aprovecho para felicitar a Virginio. Hasta pronto,

    Yolanda

  7. Cristina Says:

    Hola!
    Yo también acabo de aterrizar en este grupo y no podría imaginar mejor bienvenida que este artículo.

    Si antes se veía escasa gestión del talento, ahora con la crisis menos, y por si fuera poco muchas empresas alardean de lo bien que gestionan y fidelizan a sus trabajadores. Es cierto que aunque emprendamos formaciones ajenas a la empresa siempre “esperamos” un poco más de nuestras empresas. Pero debemos hacernos a la idea de que está totalmente en nuestras manos porque nuestro desarrollo profesional viene dentro de nuestro desarrollo personal y somos nosotros los que realmente sabemos lo que nos motiva y lo es bueno para nosotros. Hemos de CREERNOS capaces para que en el futuro pueda verse una mejor gestión de talento, porque a la empresa solo le quedará una salida: ADAPTARSE A LOS TIEMPOS!

  8. José Luis del Campo Villares Says:

    Complicado camino queda amigo.

    Con eso no quiero decir que no sea necesario, pero muchos se quedarán por el camino por el esfuerzo que supone todo.

    Aún asi, la esperanza de que las cosas cambien se debe de mantener.

    Un saludo

  9. Iván Says:

    Excelente Post,quizá muchas de las empresas tradicionales y de la vieja escuela deban morir para crear otra forma de gestionar el talento y las capacidades que se llevan dentro…
    un saludo
    Iván

  10. Fernando Fuster-Fabra Fdz. Says:

    Algo más importante que gestión del propio talento es la capacidad de su transformación y adecuación a la realidad del momento.

    Sin quererlo, el mero hecho de la convivencia en un entorno cualquiera, contribuimos a la gestión del talento de ese colectivo y a su inconsciente transformación. Al mismo tiempo, transformamos nuestro propio talento para adecuarnos al entorno y a la realidad de nuestras aspiraciones entre ese colectivo. Que la empresa te gestione el talento es algo que sucederá si tú lo consientes, pero lo que la empresa difícilmente controlará es que el colectivo auto-gestione el sumando de talentos. Allí es donde entra el liderazgo del hábil transformador.

  11. Juan Miguel Says:

    Este artículo tiene tanta razón, que el futuro que veo es muy negro para muchas empresas. Muchísimas, a las que se les ha parado el reloj en materia de gestión del conocimiento o del talento.

    Chapó Virginio.

  12. Michel Henric-Coll Says:

    ¿Gestión del talento?
    ¿De cual talento?
    O consideramos que todos los empleados tienen talento (es decir la capacidad potencial de realizar algo de forma notable o sobresaliente), o la gestión del talento se convertirá en uno de los bumeranes más nefastas que el taylorismo ha inventado para procurar mantenerse vivo.

    Desgraciadamente, se está considerando “el talento” como alguna mercancía exótica y preciosa, por la que las empresas tendrían que convertirse en nuevos buscadores de oro del lejano oeste, y luego cuidar y mimar para retenerlo como al ruiseñor de mejor canto en una jaula dorada.

    No hay manera de decir a unos pocos que son el ojo derecho de la organización sin significar a todos los demás que son unos inútiles indignos de su amor maternal.

    Así que los Grandes Gestores del talento van a tener que preguntar qué harán con todos los super desmotivados que habrán creado.

    Algo muy diferente es lo que recomiendas tú: que cada uno se esfuerce en desarrollar su propio talento, porque no tenemos más alternativa que considerar a todos y cada unos como talentoso. Trata a la gente normal como gente excepcional, y harán cosas excepcionales.

    Mhc
    blog.fractalteams.com

  13. Fernando Fuster-Fabra Fdz. Says:

    A Michel-Henric Coll:

    ¿Cómo que alguno no tiene talento? Todo el mundo tiene talento para algunas cosas que destacan sobre los demás de su entorno. Como no somos iguales, también hay niveles del talento para ejecutar de manera distinta las tareas. No hay que empecinarse en fórmulas que definen la excelencia. ¿Es el que define el idóneo para establecer los parámetros? Casi nunca es “el mejor” para hacerlo. El verdadero talento precisamente debe radicar en el que vaya a coordinar al resto de los talentos, para saber como aprovechar a cada componente del grupo de trabajo. Así es como se logran los equipos eficaces, porque se aprovecha aquel talento que permite hacer una tarea mejor en el menor tiempo.

    Y allí viene la motivación colectiva que Virginio apunta, a través de la motivación individual al verse valorado por su superior.


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