No pretendía desordenar tu conciencia

Miras a  tu alrededor y ves que todo cambia, se acaba un año y no puedes dejar de pensar en el nuevo año. La magia de nuestra generación es que cada década que pasa somos más libres y tenemos posibilidades de impulsar nuevos proyectos personales, aunque ello nos haga estar en lo que llaman la “paradoja de la elección” , tantas elecciones hacen que tengamos una sensación creciente de incertidumbre que no nos hace más felices.

Pero las vacaciones y el efecto fin de año tendrán un efecto recargador de energía vital que harán que probablemente un año más vuelvas a realizar nuevos planes personales y profesionales. Pero permite que por un momento ponga en duda la bondad que todos otorgamos a planificar.

La racionalización como base del Éxito

Siempre nos dijeron que los planes, finalmente, son sueños con fechas y recursos. Y el futuro pertenece a aquellos que saben dar forma a estos sueños, y para ello ya habrás tomado nota en centenares de enfoques profesionales o personales que debemos planificar aquello que queremos.

Ya habrás oído la importancia de incluso visualizar un aspecto del futuro que podría ser la primera parte de cualquier planificación, son técnicas que utilizan los psicólogos desde hace años y sabrás que cuanto más detallada sea tu planificación, sólo por el hecho de emplear tiempo en ella, más posibilidades tendrás de conseguirla.

En la esfera personal las últimas tendencias en eficacia o productividad personal, con métodos como el GTD consisten en clasificar buena parte de tu vida en carpetas, listas, proyectos, bandejas y clasificaciones de urgencias,… Rituales que exigen al menos un entrenamiento importante en estas técnicas, un fortalecimiento brutal de tu autodisciplina y una erradicación de la nueva bestia que nos mata y que es la culpable de la muerte de nuestros sueños: la procrastinización.

En la empresa expertos, como yo mismo, nos hemos pasado toda nuestra vida profesional intentando migrar de técnicas en técnicas cada vez más sofisticadas de planificación y planificación estratégica. Planificar con Pert, Gant, DPO, CMI  y ROI ya no garantiza la eficacia de nuestros proyectos profesionales, por eso introdujimos nuevos elementos de máxima complejidad cómo el aspecto humano en los proyectos empresariales. No es una crítica fácil a  otros, yo también estoy apuntado a este carro, de hecho de esto va mi último libro “Liderazgo Transformador”, de cómo tener éxito en proyectos hipercomplejos de transformación empresarial, para que la planificación sea exacta y podamos matar a otra bestia que si no acabará con nuestras ideas empresariales: la resistencia organizativa.

Si, hemos aprendido cientos de técnicas y enfoques con los que conquistar el futuro que implican que es mejor no dejar nada al azar, controlandolo todo de forma casi paranoica y obsesiva. Y ello nos hace sentir bien, más poderosos, más eficaces, más líderes, mejores.

El mundo cambia demasiado deprisa

Y esto es un problema para los amantes del orden. Por lo tanto los “racionalizadores” ya rápidamente hemos cambiado el discurso:  se encesita otro tipo de planificación. ¿Pero se necesita otro tipo  de planificación?

Las personas y las organizaciones necesitamos movernos rápidamente y los planes, a los que hemos dedicado muchos recursos y atención pueden ser un problema, deben cambiar de forma constante, al ritmo que se mueve nuestro mundo y esto se hace difícil.

El discurso racionalizador se hace más difícil en los nuevos tiempos. Los líderes excelentes deben saber que la innovación implica cambio. Por ello deberiamos planificar sabiendo que debemos estar dispuestos  a abandonarla en cualquier momento, sin problemas, sin crisis, sin perder autoridad cómo líderes, sin pensar que nos ha vencido la procastinización, asumiendo el derroche que supone el cambio de rumbo y la replanificación constante.

La necesidad de nuevas ideas que ayuden a ganar ventajas competitivas, la necesidad de un pensamiento creativo quizás haga que la planificación demasiado inflexible pueda tener aspectos negativos. El nuevo razonamiento sería si lo tienes todo controlado es que no vas demasiado deprisa y este es el peor pecado de la nueva Era de la Innovación.

La creatividad necesita de un nuevo tipo de pensamiento y si tuvieramos que etiquetar esta nueva forma de pensar en una palabra, esta sería  serendipia.

Serendipia

Mi colega de Humannova, Alicia Pomares, siempre ha defendido este concepto como fundamental dentro del Management. De hecho su recién estrenado Blog se denomina Serendipia. Y debo decir que cada día que pasa creo más en la potencia de este concepto o habilidad directiva que todos debemos cultivar, aunque es un concepto que personalmente me inquieta.

La idea no deja de ser molesta (al menos para mi) para los que siempre hemos buscado el control del futuro, esto ahora no parece tan importante, ahora lo que es básico “the real magic of discovery lies not in seeking new landscapes but in having new eyes” cómo comentaba  Marcel Proust.

Los que cómo yo hemos decidido ser expertos en lo controlable seria posible que en determinadas circunstancias no fuéramos eficaces. Yo mismo que me he convertido en un experto de la ejecución de proyectos complejos, que en mi libro defendía como recorrer el “Viaje de las Ideas” con eficacia, puede resultar que haya cultivado competencia que no me de el Éxito.

La serendipia hace que palabras cómo planificación, eficiencia, control, razón o destino devengan peligrosas, sospechosas, sólo aptas para nostálgicos de un mundo que se esta desvaneciendo.

El éxito no es tanto para los que construyen el futuro en base a una idea, sino los que son más rápidos descubriendo nuevas ideas. No consiste en saber cómo se recorre el camino de forma precisa, si no en saber cambiar de camino a tiempo, en cambiar de idea, en estar preparados para lo inesperado. El éxito es para los que saben ver que es lo importante, los que creen que no lo saben todo, los que son capaces de saber escuchar en un mundo inundado de ruido.

Esta sería la inquietante capacidad de los nuevos tiempos, de la Era de la Innovación,  recrear nuestras ideas y de capturar hechos rápidamente de nuestra realidad ampliando nuestra visión basándonos más en la intuición que en nuestra razón. Esta es la capacidad que permitirá el éxito a los líderes de la innovación.

Pero a comienzos de año no he quiero hacer un Post que desordene tus planes, ni tu conciencia. Es un momento para creer que conseguiremos nuestros sueños (no para pensar que quizás los que tenemos no nos servirán), es un momento para cultivar nuestra felicidad. Por ello, si sientes demasiado perturbador el mensaje o te genera incertidumbre, te pido  que en la medida de lo posible lo olvides y vuelvas a pensar en tus planes.  Si te ha dejado mal sabor de boca te propongo que leas los dos Post que verás a continuación que escribí el año pasado en estos mismos días, son racionales, para la gente que tiene la esperanza que si sueña podrá hacer realidad sus ideas, personas que saben que lo importante es actuar (y planificar). Feliz año y que se cumplan todos tus planes.

Yes we can (if we dream)

We can (II): Soñar no es suficiente, planifica, actúa

2 comentarios to “No pretendía desordenar tu conciencia”

  1. apomares Says:

    Aunque el control y la planificación tranquiliza las conciencias y da seguridad, no podemos pretender tener el control del futuro, y menos en un presente que, como bien dices, cambia demasiado deprisa.
    Me horroriza pensar en la posibilidad de tener el futuro planificado y controlado, ¿Que motivación nos quedaría? creo que justamente lo apasionante, a la vez que eficaz, es ir tomando esas decisiones conforme surjan, y tener la libertad y flexibilidad de ir cambiando de rumbo.

    Evidentemente es importante una buena dosis de planificación, e incluso creo que de alguna manera, la serendipia se puede planificar , sería como planificar los imprevistos en la gestión del tiempo, y no deja de ser un concepto racional.
    Admiro a las personas con los objetivos claros y la tenacidad suficiente para conseguirlos pero…¿Que te hace más libre, tener el futuro controlado o estar preparado para enfrentarte a situaciones cambiantes?

    En fín, son algunas reflexiones. Me ha gustado el primer post del año.

  2. vgallardo Says:

    Alicia me quedo con esto último, la serendipia se puede planificar,… quizás entre los objetivos del año deberiamos poner desarrollar nuestra capacidad de serendipia.


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