La humanidad con su salvaje progreso tecnológico está haciendo que se extingan millones de especies enteras con millones de años de existencia, porque no estaban programadas
genéticamente para el cambio acelerado que hemos impuesto irracionalmente en la Tierra.
El salvaje progreso tecnológico provocará que desaparezcan las empresas en las que la innovación sea inferior a la de sus competidores, porque sus mecanismos de supervivencia y gestión no están adaptados para ello.
Según la teoría de la evolución, el proceso de selección natural o proceso de preservación de las especies se basa en cambios en el ADN. La función del ADN es codificar las instrucciones esenciales para fabricar un ser vivo idéntico a aquél del que proviene.
Si la organización fuera un organismo vivo que tuviera ADN que le permitiera reproducir los comportamientos empresariales de generación en generación, de nivel organizativo a nivel organizativo, y crear otros a su imagen y semejanza, el ADN organizativo sería la cultura que crean los líderes.
En las empresas la evolución se basa en la cultura innovadora, también llamada cultura orgánica por los expertos en management, que es la capacidad de adaptarse al entorno.
Según estos expertos del desarrollo organizativo (DO), la supervivencia en los nuevos ecosistemas empresariales tiene su propio ciclo vital. Las empresas como las especies nacen, se desarrollan y mueren.
Cuando nacen, las empresas tienen una elevada mortalidad: muy pocas sobreviven. Las que lo hacen aprenden rápidamente cuáles son las claves de su éxito en el mercado. Y rápidamente lo escriben en el ADN empresarial: la cultura. Se aseguran que los comportamientos y valores que les dan el éxito se mantienen. Leer el resto de esta entrada »