Imagina la empresa como un “cerebro local”, como un sistema donde circulan ideas, donde las personas a modo de neuronas producen conexiones con otras personas y cuyo resultado final es la inteligencia colectiva cuya función última es la adaptación.
Imagina la sociedad como un “cerebro global” donde miles de personas están conectadas con conversaciones importantes para la empresa.
Deberá haber “hackers” que entiendan la nueva red global y como conectar las redes sociales de la empresa al “cerebro global” para generar creatividad e innovación ¿Seguimos imaginando?























