La necesidad que tienen nuestras organizaciones de cambiar e innovar para competir es una evidencia de la que nadie tiene la más mínima duda.
Todos sabemos que el nuevo siglo será de los líderes de la innovación, que son los que ayudarán a crear nuevas empresas con nuevas ideas en sus organizaciones, aquéllos que dominan el viaje del cambio que es el que permite que las ideas triunfen.
Los cambios en los que estamos inmersos no sólo tienen consecuencias económicas o tecnológicas, sino que afectan a las maneras de hacer las cosas, afectan a nuestros valores y a la forma de concebir nuestro trabajo.
Por ello los líderes transformadores se enfrentan a una tarea titánica que supone cambiar no sólo nuestras máquinas, tareas y procesos, sino también nuestras formas de pensar. Estos líderes chocarán con una barrera que se denomina resistencia al cambio, que afecta por igual a cualquier persona de la organización, no importa su nivel o condición: directores generales, mandos o administrativos.
La resistencia al cambio nace del miedo a la incertidumbre, de la incomprensión de los que ya “saben lo que hay que hacer”, de la comodidad del status quo y de la veneración a los éxitos del pasado e incertidumbre del futuro. Leer el resto de esta entrada »






















