Aunque no sea el debate de nuestros políticos ni el de los medios de comunicación
el verdadero debate de la administración pública es el de la innovación. El único camino para dar más servicio y más calidad con menores recursos. No hay atajos.
La innovación ahora tiene un potente aliado que ha venido para quedarse y para cambiar lo conocido en la gestión: las redes sociales. El reto para conseguir una administración innovadora sería convertir la administración en una administración 2.0.
La revolución de las redes sociales no ha venido para cambiar las funciones de un área o para ser un canal de comunicación o mejorar la productividad, ha venido para cambiar la filosofía de las organizaciones, no es un cambio más, es el cambio que más impacto tendrá en los próximos años en nuestras organizaciones, también en las públicas. Algunos se han atrevido a soñar y poner nombre a esta revolución interna “#egov” (egovernment), gobierno electrónico y externa “#ogov” (opengovernment), gobierno abierto. Pero, proponemos que añadan otro nombre el “#pgov” (peoplegovernemt), gobierno de las personas. la revolución desde dentro.












en que consiste el problema básico de la administración pública . Su mensaje, con el que todos estariamos de acuerdo, es que la administración pública es el único sector de la sociedad que no se ha visto en la necesidad de volver a reinventarse y que sus estructuras burocráticas deberían ser substituidas por otras más flexibles, creativas e innovadoras. Hablaba de la necesidad de un liderazgo transformador en estas organizaciones como motor de la transformación.
más frecuencia surjan preguntas sobre las características que tienen las organizaciones del futuro. ¿Qué características deben tener las empresas para poder ser más rápidas, flexibles, pero sobretodo más adaptativas a la nueva
La solución a la crisis se basa en un nuevo modelo productivo que tiene cuatro pilares -innovación, patentes, educación y exportación de tecnología-. Pero ¿son estos pilares los necesarios para impulsar la innovación?. Confundimos lo importante con algunos indicadores macoreconómicos relacionados con la innovación y nos olvidamos de lo básico. 




