A veces vivimos grandes cambios sin que parezca que nada cambia a nuestro alrededor. La forma que tienen de entender las empresas
uestro trabajo está sufriendo una modificación sin precedentes, aunque esto no sea siempre fácil de percibir.
Todos lo sabemos: las organizaciones en su búsqueda constante de nuevas fórmulas que permitan obtener la máxima productividad buscan obtener más con el menor coste. Al mismo trabajador de forma imperceptible y continua se le pide más flexibilidad, más polivalencia, más responsabilidad, más capacidad de decisión, más y más.
Cada sector, cada negocio, vive a su forma este fenómeno, pero de forma poco consciente y silenciosa se incrementa la responsabilidad y la exigencia sobre las personas y esto entre otras consecuencias produce que cada vez más profesionales devienen poco útiles en los nuevos entornos, son las víctimas de la innovación.











