Los líderes innovadores intraemprendedores son a menudo una amenaza para la tradición y el statu quo, personajes
molestos que las organizaciones se encargan de boicotear, ocultar o eliminar.
La innovación frecuentemente supone cambiar las reglas establecidas en una organización y esto produce un lógico y natural efecto de resistencia organizativa.
Aunque para el CEO y los máximos directivos poner en marcha una idea contracultural suele ser un reto casi imposible, para aquéllos que no tienen el poder formal constituye un verdadero desafío profesional, una forma frecuente de suicidio profesional.











