Los profesionales de RRHH suelen vivir su profesión con cierta angustia.
En su mayoría piensa que su función no está suficientemente reconocida. Por que el “valor” que ellos perciben en el factor humano no recibe la importancia que merece en las organizaciones. Sin embargo, es una función que ha evolucionado brutalmente en los últimos años y nada indica que este proceso se vaya a parar.
Aunque intentar predecir el futuro suele ser la ciencia más inexacta podemos presentir que la evolución de estos profesionales seguirá siendo muy rápida y exigente, de vértigo, poco amable para los amantes de los viajes tranquilos por que se adentra en territorios todavía no explorados.











