Lo más importante de muchos fenómenos es lo que no se dice.
Nadie te dirá que tras palabras cargadas de esperanza como innovación o cambio, si esas que tienen que salvar nuestra economía y dar más riqueza, se esconde una cruel realidad. Pero, lo cierto es que su brutal impacto es que aquello que sabes hacer se quedará desfasado con una enorme facilidad y probablemente dejarás de ser útil para tu organización.
Nadie te dirá que para que las organizaciones cambien deben cambiar las personas, y en cada proceso muchas se quedan en la cuneta, daños colaterales no deseados de “un proceso necesario para el negocio”. No importa lo arriba o abajo que estés tu organización, no cambian tus probabilidades de sobrevivir, este es un proceso democrático. Efectivamente, la Era de la Innovación no es una era para viejos.











